Un nuevo centro cultural en medio del caos, en medio del ruido de una última ola que se repite a cada instante, no es solo un centro cultural, siquiera es simplemente una casa de cultura: es un abrazo, un cariño serio y para siempre.
Nos hemos acostumbrado a resolver las crisis materiales con más materialidad, pero eso es a todas luces de una ceguera insoportable frente a la verdadera grieta que se va instalando en la carne. Lo material se lo lleva el mar en un segundo o dos minutos, no se sabe… pero se lo lleva el mar. A la orilla queda el invierno amenazando, la piel llena de arena, el miedo imposible al agua, queda la falta.
Por eso, como si lleváramos colchones, casas donde dormir, como si lleváramos todo lo necesario para decir “Adelante” fuimos con la caravana de cultura a remover entre los ojitos de los niños, los escombros de la que ya no es casa, el frío de la mediagua, a instalar el sueño: La primera biblioteca de Pelluhue y primer centro cultural de la zona.
En la ocasión reunimos a 50 artistas que, conmovidos y despiertos, viajaron a Pelluhue a entregar talleres, energía y trabajo. Poesíaterapia, pintura in situ, colorterapia, Cuentacuentos, dieron forma, entre otras actividades, a nuestra primera caravana.
Hoy ya tenemos el espacio, una casa patrimonial a pasos del centro de Pelluhue. Es ahí, donde el primer fin de semana de Junio, con una segunda caravana, inauguraremos el espacio que esperamos acoja a artistas de todo el mundo en pos de apoyar a grandes y chicos de la zona, con talleres, sesiones, clínicas teatrales, proyectos que forjen esa relación tan necesaria entre cultura y realidad.
Los esperamos en cada nuevo viaje, con la energía tan clara como el primer día.

